martes, 26 de junio de 2012

Cajita de recuerdos

Algunas cosas se olvidan rápido. Otras sin embargo, tardan bastante.
En mi caso me olvido de todo bastante rápido. Pero este último tiempo hubo algo de lo que no me pude olvidar. Tal vez al principio me hice la boluda e intenté reprimir y olvidarme de ciertas cosas para "pasar a una mejor y diferente etapa" y me excusé diciendo que nunca hubiese funcionado.
La verdad, no sé si hubiese o no funcionado. Pero eso ahora no importa, lo que importa es que en estos momentos dejó de andar, dejó de funcionar. Y ahora me doy cuenta que las cosas que no funcionan y que queríamos que funcionen se tiene que superar. Uno no se puede hacer el que no le importa porque ya pasó. Tenemos que, o mejor dicho, tengo que hacer un tiempito de duelo. No porque quiera, sino porque lo necesito.
Ahí esta la respuesta de porqué a veces nos sentimos mal o estamos tristes y no sabemos porqué. Exactamente porque no hicimos un duelo en el momento que necesitábamos hacerlo.
Aunque hay gente que no necesita hacerlo, o que no lo puede hacer; tengo que admitir que yo soy una de las personas que sí lo necesita.
Aunque sienta que ya pasé por esta parte, esta etapa y la estoy repitiendo nuevamente, no puedo intentar esquivarla por el simple hecho de querer convencerme que no me lastimaron nuevamente. Porque es difícil admitir que otra vez es el mismo duelo por la misma razón (aunque en diferente contexto y situación). Y también es difícil admitir que para estas cosas hay que dejar el orgullo de lado: no reprimirse a si mismo, ni echar culpas que nadie puede agarrar. Porque eso es lo peor de cuando uno se siente mal, tiene la necesidad de echarle la culpa al otro o a uno mismo, cuando en realidad no hay culpa de nadie, ni del destino (ya que no creo en él).
A veces imagino (y me gusta imaginar) que nuestra mente es una cajita. Depende del estado mental, nuestra cajita va a estar desordenada o limpia, aunque casi nunca esta totalmente limpia, y tampoco totalmente desordenada. El problema es cuando acumulamos mucho desorden, y lo único que vemos es desorden (como característica del ser humano: cuando esta mal vemos lo malo y cuando esta bien vemos lo malo). Cuando hay mucho desorden, tal vez es por la acumulación de muchos duelos reprimidos (pero no sólo duelos).
Ahora bien, hoy en día tengo mi cajita bastante desordenada, despelotada.
¿Viste cuando, por ejemplo, tenes el cuarto tan desordenado que no sabes cómo hacer para empezar a ordenarlo? Y por más que ordenes una punta, el medio o la izquierda, sentís que sigue igual de desordenado que antes.
Bueno, exactamente eso le pasa a mi cajita. No sé por donde empezar. 
Puedo reconocer un duelo reprimido, e intento sacarlo para poder olvidarlo luego. Pero la veo tan desordenada. No creo que sea el único duelo, sino una acumulación de duelos.
¿Cuáles serán los demás?



lunes, 18 de junio de 2012


Y en las tardes tranquilas, cuando extraño todo,
pienso que todo no es lo que perdi;
una rosa de fe, aun a costa de perder, se pierde pero se gana.
La lucha es de igual a igual contra uno mismo,
y eso es ganar.

domingo, 10 de junio de 2012

martes, 22 de mayo de 2012

¿Qué soy?¿Quién soy?

Uno puede criticar y estar a favor de muchas cosas del pasado, pero uno no es eso, no somos eso.
Uno es lo que es el presente, con lo que esta de acuerdo en el presente.
Esta bien, el presente es parte del pasado y tiene que tener en cuenta su pasado, pero no puede basarse en ello para crear un futuro.
Elogiemos y critiquemos el pasado, pero apoyemos el presente y pensemos el futuro.

domingo, 20 de mayo de 2012


El abrazo de hoy, no le dio fuerza
y ahora está rezongando, su vil condición..
Sólo quiere, tener la recompensa
y seguir abrazando, la falsa emoción…
El espejo la encuentra, dando vueltas:
“que si voy, que no voy
y que pienso de mi”..
El impulso, le dura hasta la puerta
¡que difícil bajar y poder sonreír!
Se lastima pensando, que de eso ya se escapó
que nunca va a volver
que todo fue un error..
y añorando evadirse, coloca su destrucción
sobre una mesa cruel
que esboza rendición...
Un amigo, no amigo, vive cerca
y la tienta, sabiendo, que no hay corazón..
Una hoja, le sirve de cometa
y se va destrozando, las nubes y el sol..
Si hoy la vieras, rozando un atisbo de lucidez
habría que festejar
o arrancarle la piel
Caminar por la cuerda de todo, le sienta bien
no quiere despertar
y así se va a romper...
Su camino está lleno, de sus piedras..
cada vez cuesta más, apartarlas de ahí
Una chance la agarra, de las piernas
y secando el sudor, hoy la ayuda a subir..
Una risa se cuela, por dónde nunca pensó
y se promete dar
lo que nunca se dio..
Aunque sigue volando despacio, va a ser mejor
poder aterrizar
sin perder el control...

Ella lleva en su costal, todo lo que no vivió
la certeza, de lo más tibio que soñó..
Y se acerca hasta sentir, que todo lo puede hacer
aunque eso signifique
volver a nacer.

martes, 15 de mayo de 2012

Cuando la vida se pone cruda, hay que empezar a cocinarla nuevamente.

lunes, 30 de abril de 2012


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico. 

Benedetti.